LA ESCENA DE LOS BURROS: TRES PERSPECTIVAS Y UNA LECCIÓN

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Foto de Alejandro  Berroa Bello 

Por Alejandro  Berroa Bello 

Voy a contarte una historia que me hizo reflexionar.

Hace muy poco tiempo, un reconocido maestro reunió a varios de sus alumnos y les presentó en un video la escena en la cual un burro de color blanco,  uno negro y otro marrón, estaban frente a un cerco de madera  que les impedía pasar hacia el otro lado, donde les aguardaba una extensa llanura de verdes pastos y aguas limpias.

El burro de color marrón intentó varias veces cruzar por una brecha y como no pudo se echó a un lado, cediéndole espacio al de color negro, el cual de manera rápida y fácil, con un atinado movimiento de la cabeza logró desprender una de las varas que formaban dicho cerco. Así  pudieron cruzar sin más contratiempos.

Concluida la proyección del video, el maestro les dijo a sus alumnos:

-Quiero que dos de ustedes se pongan de pie y digan qué vieron en la escena que acabamos de proyectar.

-Yo vi a un blanco inútil que no hizo nada, a un mestizo torpe fracasando repetidamente y a un negro inteligente que logró la libertad de los tres –afirmó un chico de tez morena y pelo crespo, mostrando cierto aire de orgullo.

-Yo por mi parte, vi a un mestizo obediente y a un negro sumiso siguiendo las instrucciones de un blanco que no los perdía de vista –dijo uno de piel clara y ojos azules.

El maestro dejó escapar una serena sonrisa, pidió un aplauso para ambos y entonces  dijo:

-Yo les voy a decir qué vi en el video y qué noté en las palabras de esos dos valientes que se atrevieron a participar.

Pausó brevemente, dio unos cuantos pasos hacia adelante y continuó:

-En la escena vi a tres individuos distintos que echaron a un lado sus diferencias para superar juntos un obstáculo que se interpuso entre ellos y un sueño que tenían común,  un sueño de libertad. Vi a un equipo en el que cada integrante valoraba el esfuerzo de los demás y esperaba el momento preciso para actuar.

Los alumnos quedaron altamente impresionados.

-Y en las palabras de los dos queridos alumnos, ¿Saben qué pude notar? Noté que en ellas estaba presente el racismo, uno de los peores enemigos de la paz –añadió el maestro.

Algunos sintieron indignación y en sus adentros reprocharon a sus dos compañeros.

-Toda idea, acción u omisión que divide atenta contra el éxito de cualquier proyecto donde haya más de una persona trabajando por el logro de unos mismos objetivos. Eviten caer en las garras del fanatismo y dejarse llevar por cualquier tipo de prejuicio,  porque los fanáticos y los prejuiciados, suelen ver lo inexistente  y no ver lo evidente –Concluyó el maestro.

 

El autor es  licenciado en Filosofía y Teología.

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